Sus hojas machacadas se utilizan tradicionalmente en cataplasmas externas para aliviar dolores de cabeza causados por el sol, o bien en baños corporales herbales para bajar fiebres ligeras.
Representa los hilos invisibles que conectan la tierra con el cielo. Como trepadora, su capacidad para tejer redes sobre la vegetación simboliza los lazos comunitarios (Múul Meyaj o trabajo colectivo) y la comunicación fluida entre los distintos planos de la naturaleza.
Excelente planta de enredadera para cubrir cercas vivas y muros ecológicos. Sus flores abren al amanecer ofreciendo una recarga masiva de néctar temprano para abejas, abejorros y mariposas diurnas.