Empleado localmente en cocimientos de hojas para calmar dolores estomacales y espasmos. Sus frutos carnosos machacados se han aplicado externamente en comunidades rurales para desinflamar contusiones leves.
Simboliza la vida secreta del interior del monte y la abundancia oculta. Al desarrollarse bajo la sombra de los grandes árboles de la selva, encarna la paciencia, la sabiduría del sotobosque y la alimentación de los guardianes espirituales menores de la fauna silvestre (Aluxes).
Sus inflorescencias pequeñas de color blanco producen un néctar muy cotizado por abejas nativas de tamaño reducido (como las meliponas). Sus bayas rojas brillantes representan un banco de alimento crucial para aves residentes del corredor.