El látex de la corteza se utiliza tópicamente de manera controlada para curar problemas de la piel como sarna o rozaduras. La infusión de las flores se ha empleado tradicionalmente para aliviar problemas de asma y tos ferina.
Es una de las flores más sagradas de la cultura maya (Nikte). Simboliza la fertilidad, la belleza femenina, la nobleza y el origen de la vida. Asociada ritualmente con las deidades de la Luna y el amor, sus flores se utilizaban de manera indispensable en ceremonias de matrimonio, nacimiento y ofrendas sagradas en los altares.
Sus ramas de silueta escultórica producen racimos florales de fragancia exquisita e intensa que atraen masivamente a polillas esfíngidas (mariposas nocturnas), mariposas diurnas y abejas melíferas grandes.