Ampliamente utilizada en la medicina tradicional de las costas para aliviar inflamaciones de los riñones (de ahí su nombre común), mitigar dolores de espalda (lumbalgia), desinflamar piquetes de animales ponzoñosos y calmar dolores reumáticos.
Encarna la adaptabilidad y el resguardo de las fronteras naturales. Al crecer sobre la arena expuesta al sol ardiente y la salinidad del mar, representa la fuerza elemental del agua y la tierra unidas, actuando espiritualmente como una planta que limpia impurezas y filtra las cargas energéticas densas.
En zonas costeras o arenosas del corredor, es un estabilizador primario indispensable que evita la erosión del suelo. Sus flores de color púrpura en forma de embudo alimentan constantemente a abejas playeras y abejorros.