Su principal uso terapéutico está destinado a la protección del hígado y la vesícula biliar, estimulando la producción de bilis. El cocimiento de sus hojas se emplea de manera efectiva para aliviar los síntomas de la gastritis, úlceras estomacales, digestiones pesadas y flatulencias.
Planta herbácea perenne que crece en forma de arbusto bajo de hasta 1 metro de altura. Sus hojas son carnosas, grandes, ovadas y están cubiertas por una densa pubescencia blanquecina (vellosidades). Al frotarse o romperse, despiden un olor amargo y alcanforado muy característico.
El fuerte aroma amargo de sus hojas funciona como una barrera olfativa protectora dentro del huerto medicinal. Confunde el sistema de orientación de diversas plagas voladoras, sirviendo de escudo biológico para hierbas más delicadas ubicadas a su alrededor.
Enriquece la sección de plantas medicinales introducidas que cuentan con una sólida validación de uso terapéutico popular dentro del entorno urbano actual de Quintana Roo.