Posee altas concentraciones de carvacrol y timol, lo que lo convierte en un potente antibiótico natural, expectorante y antifúngico. La infusión de sus hojas cura afecciones de las vías respiratorias superiores, alivia la tos rebelde, disminuye los cólicos y combate infecciones urinarias.
Planta arbustiva perenne, muy ramificada desde la base, que alcanza hasta 1.5 metros de altura. Sus hojas son pequeñas, ovaladas, con una textura aterciopelada y un aroma fuertemente penetrante debido a la presencia de aceites esenciales volátiles.
Prospera de manera óptima en suelos calcáreos, delgados y pedregosos. Al establecerse junto a cactáceas y suculentas nativas, sus aceites volátiles actúan como una barrera natural que repele insectos rastreros dañinos para el resto de la colección.
Funciona como un excelente representante de la flora nativa adaptada a las zonas áridas y pedregosas de Quintana Roo, enseñando el aprovechamiento del agua.