Famoso mundialmente por sus potentes propiedades antisépticas, antivirales, antifúngicas y antimicrobianas. Se utiliza en infusiones controladas para regular los niveles de azúcar en la sangre. Sus hojas trituradas o en aceites tratan afecciones severas de la piel como la psoriasis, eccemas y acné.
Árbol de rápido crecimiento y hoja perenne que alcanza de 15 a 20 metros de altura. Desarrolla una copa ancha y redondeada. Sus hojas son pinnadas, con folíolos de bordes fuertemente aserrados y de color verde brillante. Produce flores blancas, pequeñas y con un aroma dulce.
Sus hojas y semillas liberan azadiractina de forma natural a través de las raíces y la hojarasca. Este compuesto actúa como un repelente orgánico contra plagas de insectos masticadores, protegiendo el suelo y las plantas medicinales bajas del entorno sin dañar a los polinizadores mayores.
Funciona como un regulador ecológico e insecticida vivo. Es el eje central de la sección de fitosanidad orgánica, demostrando métodos de control de plagas libres de químicos.