Su resina y corteza hervida poseen potentes propiedades desinflamatorias, analgésicas y cicatrizantes. Es el antídoto natural inmediato contra las quemaduras severas causadas por la savia del árbol Chechén. El té preparado con su corteza alivia dolores estomacales, infecciones intestinales y ayuda a regular la fiebre.
Árbol perennifolio de rápido crecimiento que alcanza entre 15 y 20 metros de altura. Posee una corteza rojiza, brillante y escamosa muy distintiva que se desprende de forma natural en láminas delgadas transparentes. Su tronco almacena grandes cantidades de agua para resistir las sequías de la península.
Mantiene un equilibrio biológico y místico con el Chechén (Metopium brownei), creciendo casi siempre a pocos metros de distancia. Sus flores nectaríferas atraen grandes poblaciones de abejas nativas Meliponas. Sus frutos sirven de alimento esencial para aves de la selva como tucanes, loros y charas.
Árbol noble muy resistente a las sequías extremas y suelos pobres. Sus pequeños frutos carnosos representan un valioso suministro de alimento para aves locales y pequeños mamíferos.