Altamente valorada por sus propiedades cicatrizantes, antihemorrágicas, analgésicas y antifúngicas. El cocimiento de sus hojas es un remedio ancestral para desinfectar llagas, úlceras de la piel y detener sangrados leves.
Su nombre en maya significa literalmente "guardiana de la selva" o "lo que se cuida". Es una planta sagrada en la medicina de los H'men (médicos/chamanes mayas), asociada directamente con la sanación de la sangre y la purificación de la piel. Simboliza la benevolencia, la salud del bosque y la estrecha alianza entre las plantas y los mensajeros del cielo (los colibríes).
Arbusto nativo indispensable; sus flores tubulares de color rojo-anaranjado son una fuente primordial de alimento para colibríes, mariposas y abejas nativas.