Posee una fuerte actividad antibacteriana, antiinflamatoria y antihemorrágica. En la medicina tradicional se usan sus hojas calentadas de forma tópica para desinflamar golpes, aliviar heridas externas y mitigar dolores internos.
Conceptualizado como un equilibrador de las energías corporales. En la cosmovisión maya, su doble coloración (verde en el haz y morado intenso en el envés) encarna la dualidad de la vida, el balance entre el día y la noche, y la sintonía entre los mundos frío y caliente que rigen la salud humana.
Excelente planta de cobertura o follaje ornamental que aporta un contrastante color púrpura y atrae polinizadores de porte pequeño.