Posee propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, cicatrizantes y hepatoprotectoras. Tradicionalmente se emplea para acelerar la curación de heridas superficiales, mitigar dolores articulares y como coadyuvante en la salud digestiva y hepática.
Representa la energía solar en el suelo y la resiliencia de la tierra. Su capacidad para alfombrar el terreno de un color verde vibrante salpicado de flores amarillas simboliza la renovación constante, la vida que se abre paso sobre la piedra y el manto protector de la Madre Tierra (Ixchel).
Funciona como una excelente planta de cobertura para el suelo (cubresuelos), reteniendo la humedad, controlando la erosión de los senderos y aportando flores amarillas constantes.